La mañana de este domingo hubo otra tragedia en la carretera Higüey–Jobo Dulce, donde cuatro jóvenes perdieron la vida tras un violento accidente de tránsito que vuelve a poner sobre la mesa un problema persistente en la República Dominicana: la mortalidad en las carreteras.
Según los informes preliminares, los jóvenes se desplazaban en una jeepeta Honda CR-V blanca cuando el vehículo impactó contra un poste del tendido eléctrico por causas que aún se encuentran bajo investigación.
Dos de las víctimas fallecieron en el lugar del accidente, mientras que otras dos murieron posteriormente tras ser trasladadas en ambulancias del Sistema Nacional de Atención a Emergencias 9-1-1 al Hospital Traumatológico de Higüey.
Las autoridades identificaron entre los fallecidos a Adarbeiro Santana Carballo, de 17 años; Harel Javier, de 21; y Alberlin Marino Marte López, de 21 años, este último oriundo de San Pedro de Macorís. Una cuarta víctima aún no ha sido identificada oficialmente.
El caso es investigado por las autoridades para determinar las circunstancias exactas del impacto.
El hecho vuelve a encender las alarmas sobre la magnitud de los accidentes de tránsito en el país.
REPÚBLICA DOMINICANA ES DE LOS PAÍSES CON MÁS MUERTES EN CARRETERA
República Dominicana figura entre los países con mayor tasa de mortalidad por accidentes de tránsito del mundo.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el país registra alrededor de 65 muertes por cada 100,000 habitantes en accidentes de tránsito, una de las tasas más altas del planeta.
Para poner la cifra en perspectiva:
• El promedio mundial ronda las 18 muertes por cada 100,000 habitantes.
• En Estados Unidos la tasa es cercana a 13 por cada 100,000.
• En España ronda las 4 por cada 100,000.
Es decir, proporcionalmente, morir en un accidente de tránsito en República Dominicana es varias veces más probable que en muchos países desarrollados.
En términos absolutos, el país registra cada año entre 2,800 y más de 3,000 muertes por accidentes de tránsito, según estadísticas de seguridad vial.
LA REALIDAD EN HIGÜEY Y LA ALTAGRACIA
En la provincia La Altagracia, donde el crecimiento turístico y poblacional ha sido explosivo en las últimas dos décadas, las carreteras también se han convertido en escenarios frecuentes de accidentes graves.
Las vías que conectan Higüey, Verón, Bávaro, La Otra Banda y Jobo Dulce concentran un alto flujo de vehículos, motocicletas y transporte informal, muchas veces sin la infraestructura vial adecuada para el volumen de tránsito actual.
A esto se suman factores que especialistas señalan como determinantes:
• exceso de velocidad
• consumo de alcohol
• uso masivo de motocicletas
• poca cultura de seguridad vial
• iluminación insuficiente en algunas carreteras
Cada uno de estos elementos aumenta el riesgo en un sistema vial que aún se encuentra en proceso de modernización.
UNA TRAGEDIA QUE SE REPITE DEMASIADO
Lo ocurrido en la carretera Higüey–Jobo Dulce no es un hecho aislado. Es parte de una realidad que, lamentablemente, se repite con demasiada frecuencia en todo el país.
Cada accidente fatal deja familias rotas, comunidades en luto y una pregunta que vuelve a surgir una y otra vez: ¿cuántas vidas más deben perderse antes de que la seguridad vial se convierta en una prioridad nacional permanente?
Porque detrás de cada cifra hay un nombre, un rostro, una historia… y una vida que pudo haber sido distinta si la carretera hubiera sido más segura.
Fernando Placeres, M.Sc
Comunicador, director de medios y consultor en marketing digital.
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