Tirana, Albania. Una protesta estudiantil contra el costo de la educación, las condiciones universitarias y la corrupción derivó este miércoles 14 de octubre en ocho horas de disturbios en la capital albanesa, con incendios, daños a edificios públicos y enfrentamientos entre manifestantes y la policía.
Reuters informó que decenas de miles de estudiantes salieron a las calles. Dentro de esa movilización, grupos de cientos de jóvenes rompieron escaparates, levantaron barricadas con contenedores y atacaron edificios gubernamentales y sucursales bancarias.
El Ministerio de Educación fue parcialmente incendiado y al menos cuatro ministerios sufrieron daños, según la cobertura disponible. La policía empleó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los grupos que lanzaban piedras y otros objetos.
Las autoridades comunicaron a Associated Press que 23 agentes y otras seis personas recibían atención médica, mientras 35 participantes fueron detenidos. Las cifras corresponden a reportes oficiales divulgados durante la jornada y podrían cambiar con el avance de las investigaciones.
La Policía de Estado de Albania informó por separado que, por los hechos ocurridos el martes 13 de octubre, arrestó a 16 personas y abrió procedimientos contra otras 49. Su versión sostiene que participantes encapuchados utilizaron piedras, petardos y cócteles molotov contra agentes, instituciones y propiedades privadas.
Los organizadores estudiantiles reclaman mejores instalaciones, menor costo de los estudios, más ayuda económica y mayores oportunidades laborales después de graduarse. La protesta se integró a un movimiento antigubernamental más amplio, conocido como la Revolución de los Flamencos, que exige la renuncia del primer ministro Edi Rama por acusaciones de corrupción que el Gobierno rechaza.
Ese movimiento comenzó meses atrás contra un proyecto turístico de lujo en la costa sur de Albania, vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. Los manifestantes adoptaron el flamenco como símbolo por el humedal protegido que, según sus denuncias, quedaría amenazado por el desarrollo.
El presidente Bajram Begaj condenó la violencia y pidió calma. La viceprimera ministra Albana Koçiu defendió el derecho a manifestarse, pero sostuvo que no puede utilizarse como justificación para destruir la ciudad. La Delegación de la Unión Europea en Albania expresó preocupación por la escalada y pidió una respuesta policial proporcionada ante denuncias de uso excesivo de la fuerza contra manifestantes y periodistas.
Las movilizaciones albanesas coinciden con una ola de reclamos educativos en Europa. FP Noticias informó esta semana que protestas estudiantiles cerraron unas 200 escuelas en Francia.
FP Noticias, tus ojos en todas partes.
Fuentes: Reuters; Associated Press; El País; Policía de Estado de Albania. Foto principal de archivo: Albinfo, Wikimedia Commons, licencia CC BY 4.0; tomada en una protesta del mismo movimiento el 14 de junio de 2026 y no durante los disturbios de este miércoles.





