Por Fernando M. Placeres, M.Sc.
Una comunidad también se reconoce por lo que permite escuchar: una conversación, una clase, el silencio de quien necesita descansar. En Verón, Bávaro, Higüey y Punta Cana, celebrar debe ser compatible con la vida de quienes comparten la calle.
Desde FP Noticias defendemos una regla de convivencia: quien organiza una actividad debe ocuparse del sonido que sale de ella. Esperar una discusión para bajar el volumen traslada al vecino una responsabilidad que corresponde asumir desde el principio.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dedicó un capítulo de su informe Fronteras 2022 a la contaminación acústica urbana. Es una referencia ambiental publicada hace cuatro años, no una medición de nuestros barrios. Invita a pensar el entorno sonoro como un espacio compartido.
Proponemos decisiones sencillas: acordar cuándo terminará la música, designar a alguien que revise el volumen y escuchar con respeto cualquier molestia. Una queja merece atención, aunque llegue cuando la fiesta está en su mejor momento.
Las autoridades también deben ofrecer canales accesibles, comprobar los reclamos y responder con criterios consistentes. La tranquilidad de una familia no debería depender de su disposición a discutir.
En nuestra reflexión sobre la gente que construye Punta Cana, reconocimos el valor del esfuerzo compartido. Esa construcción continúa en decisiones pequeñas que afectan a los demás.
Estar presentes exige percibir lo que provocamos. Antes de subir otra vez la música, salgamos un momento y escuchemos. Si nuestra meta es ser mejores vecinos o mantener un negocio apreciado, podemos empezar por esa atención concreta. El futuro que deseamos necesita consideración hoy.
FP Noticias, tus ojos en todas partes.
Fuentes: PNUMA, Fronteras 2022; Fernando Placeres, 2025.





